ACTIVIDADES DE LOS SOCIOS
MI VIAJE A "LA ENGAÑA"

Nota: Las fotos de este viaje están publicadas en la sección "Ferrocarril Santander-Mediterráneo", en el apartado "Fotograías del tramo inconcluso Santelices-Boo"

                 Quien esto suscribe es el socio de la "ABUAF" nº 27, que corresponde a Alberto Álvarez Hernández, y siendo el sábado 19 de octubre, sobre las 9.30 de la mañana, me encaminé por la N-623 hasta Cilleruelo de Bezana, donde me desvié hacia Soncillo para recorrer unos pocos kilómetros por una carretera comarcal hasta llegar al pueblo de Pedrosa de Valdeporres, donde de nuevo hay que desviarse, -esta señalizado-, otros 4 kilómetros más, para llegar a la boca sur del túnel de La Engaña tras haber parado en las pedanías de San Martín de las Ollas y Rozas, y haber cubierto un recorrido de más o menos 105 km.
Esta boca del túnel esta tapiada, pero por una abertura en medio se puede acceder al interior del túnel -cosa que hice-. Al llegar al primer refugio, a unos 30 m. de la boca, me di media vuelta, ya que el viento que sopla en su interior no provoca a adentrarse mucho más.
                 Curioso es el detalle escrito en la fachada principal de la estación, distante unos 100 metros de la boca del túnel, que reza "Los ingenieros hicieron este ferrocarril / los políticos lo destruyeron / y el sentido común sigue pidiendo su terminación", a lo que yo respondo que ingenio y razón no le faltan al autor.
Después de realizar las correspondientes fotos, enfilo de nuevo hacia la N-623, en la que poco antes de las primeras estribaciones del puerto del Escudo tomo el ramal a la derecha, que me lleva hacia San Pedro del Romeral -por una carretera recién asfaltada y no excesivamente estrecha-, y posteriormente hasta la capital de los valles pasiegos, que es el pueblo de Vega de Pas. Sin desviarse, al cabo de 3-4 km, se llega al barrio de Yera, que es donde está ubicada en una ladera la estación, tal como me indicó un pasiego, que me dijo "AHI  RRIBE".
                 Por el camino de la caja imaginaria de la vía, por supuesto, en unos dos kilómetros y medio o tres, y después de atravesar cuatro túneles -dos cortos y otros dos un poco más largos- se llega a la boca Norte de La Engaña -esta no está tapiada-. Lla visibilidad desaparece en la primera curva del mismo, y desandando lo andado, bien acompañado por los árboles y la vegetación que circundan este trecho, me encontré de nuevo en la estación de Yera -Igual de "bien" conservada que la de Engaña-, en la que monté en el coche para recorrer los aproximadamente 150 km. que me separaban de casa, donde di por finalizada esta agradable jornada al llegar a Burgos. Me supuso un tiempo de unas siete horas que a grandes rasgos aquí quedan plasmadas, sin otro particular que animar a realizar esta pequeña excursión a quien no lo conozca, ya que no se arrepentirá de la aventura, y menos, si es entusiasta del ferrocarril. Saludos ferroviarios

ALBERTO ÁLVAREZ HERNÁNDEZ