ACTIVIDADES DE LOS SOCIOS
VIAJE DEL TREN PULPERO 2002
ORGANIZADO POR LA ASOCIACIÓN LEONESA DE AMIGOS DEL FERROCARRIL

Sábado 7 de septiembre

El viaje al tren pulpero es una tradición para algunos desde hace cuatro años, y una novedad para otros, como yo. Mi viaje comenzó a las 15.16, hora prevista de llegada del Talgo III "Finisterre/Covadonga", procedente de Barcelona-Sants y con destino Gijón-Cercanías y La Coruña-San Cristóbal. En el tren, que se estacionó en Burgos a las 15.25, viajaban tres amigos catalanes que venían desde Barcelona. En Palencia se unió al grupo un quinto amigo procedente de Madrid. Pero no íbamos a ser solo cinco. En León nos esperaba más gente, hasta formar un grupo de más de una docena de personas de diversos lugares como León, Oviedo, Burgos, Madrid, Barcelona y Mérida. Todos juntos asistimos a la maniobra de la 2100 amarilla de la UNE de Mantenimiento de Infraestructuras, que colocó los cinco coches 6000 frente a la locomotora 7766.
En el depósito de León pudimos contemplar a una 316 de Vías y Obras, así como la 269.069. Procedente de Ponferrada pudimos observar el remolque de la unidad 440 chopper, el 440.501.
Tras las visitas, cenamos en una pizzería relativamente cercana a la estación y luego fuimos a buscar a más gente que venía en el ultimo regional procedente de Madrid

Domingo 8 de septiembre

A las 6.45 sonó mi móvil con su insoportable alarma a todo volumen. Nos levantamos y nos dirigimos a la estación. Desayunamos y tomamos asiento en nuestro departamento, el nº 6 del coche 4. Durante el viaje de ida, con salida a las 8.00 de León, pudimos rememorar el atropello de una vaca por parte de Diego José unas semanas atrás. Tras pasar el p.k. del citado atropello, me dormí placidamente al calor de la calefacción hasta el Puerto de Brañuelas. En Barco de Valdeorras cruzamos con el regional Vigo-León y en A Rua-Petín con el Talgo III "Finisterre", procedente de La Coruña. La llegada a Monforte se produjo sobre las 11.30 de la mañana, pocos minutos antes de que el Diurno procedente de Vigo y La Coruña y con destinos Hendaya y Bilbao penetrase en la estación con una 269 en colores de Grandes Líneas en cabeza.
En Monforte nos dividimos, los que queríamos comer pulpo y los que sólo querían ver trenes. Yo me encontraba en el primer grupo, más numeroso que el segundo. Tras un breve paseo por el pueblo reservamos mesa en una pulperia y nos fuimos a una terraza a tomar el aperitivo. Después de comer nos tomamos un café y unos batidos de chocolate en la estación y tras admirar la 7766 emprendimos el viaje de vuelta a León.
Una vez en la estación leonesa nos despedimos y nos separamos, cenamos en un McDonals y a las 0.25 tomé el tren de vuelta a Burgos, el Estrella de Galicia.

PABLO GADEA